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Aragonando

Blog aragonés de pensamiento anticolonial

Arde mi Celtiberia

Nunca piensas que va a ocurrir algo así. Recuerdo, de joven, un incendio en los montes de Castejón de las Armas. Las llamas impresionaban, era de noche, pero se controló enseguida. Algunos conocidos ya lo habían sufrido sobre su paisaje, el incendio de Majalinos en 2009 o el más lejano de Sarsamarcuello en 2001. La tarde-noche del martes 19 de julio fue terrible, un fuego descontrolado que iba subiendo de Bubierca hacia Monte Nuevo, con un viento que ayudaría a generar varios frentes. Cuando vi la imagen del fuego entrando en Moros, mi corazón empezó a latir de una forma diferente, desgarradora.

En un momento de paranoia y rumores colectivos, la pesadilla de un fuego arrasando todo me devoraba. Pensé que llegaría a la Bigornia, entraría en Armantes, asaltaría todo mi pequeño país. Las evacuaciones, los vídeos, esas imágenes de Ateca como si estuviera llegando el día del Juicio Final. No daba crédito.

El balance es desolador, no voy a ponerme en plan estadista. 14.000 hectáreas, una gran parte del frágil monte de Ateca totalmente aniquilado. La Ascensión, Santiago, San Gregorio, el Val, el despoblado de Manubles, Fuente Oñate, la Torre de los Catalanes, La Mazmorra, Valdeza, Las Cárcamas, Alcocer… Mis recuerdos de infancia, mis paseos, todo lo que soñé y disfruté en un momento de mi vida. No se trata de un espacio protegido ni jamás será reserva de la biosfera, pero el paisaje es un sentimiento y medioambientalmente una necesidad para la gente de la redolada.

Y no he escrito nada sobre las causas, que no son naturales. Así que el duelo se convierte en rabia. Habrá que depurar responsabilidades, la dimensión de lo ocurrido es terrible. Mi Celtiberia ardió, todas hemos perdido un poco en todo esto. ¿Aprenderemos la lección? Lo dudo.

Valencianisme liquid

Han pasado dos décadas desde que Zygmunt Bauman publicara su Modernidad líquida, una visión maleable y derretida de la sociedad, a la que un buen número de autores e investigadores se han ido acercando. Es el caso del ensayo que os reseño por aquí. Valencianisme liquid. Una recomendación que me llegó a través de Lorient y que no me pensé ni un momento en comprarlo y leerlo a continuación. Publicado por Edicions Tres i Quatre (@Editorial_3i4), una editorial clásica de la lengua catalana, fundada en 1968 por Eliseu Climent.

El autor es Antoni Rubio i Reverter (@antonirubio), nacido en Esplugues de Llobregat el mismo año que el creador de este blog, en 1978. Criado en Valencia, filólogo, periodista, profesor y por supuesto escritor. En 2007 publica con Héctor Sanjuan un libro sobre el País Valenciano al ritmo de los míticos Obrint Pas.

Una vez es coincidencia, dos es casualidad y tres, la acción del enemigo. Esta frase de película de James Bond, describe a la perfección una de las ideas principales de este ensayo: la imposibilidad de reformar el Estado español, una estrategía en la que anda obsesionada la formación Més-Compromís, la cual va diseccionando el autor a lo largo y ancho de las más de doscientas páginas del ensayo.

En la primera parte del libro se desarrolla un poco la historia y circunstancias del País Valenciano. Un relato triste que queda marcado por la negación permanente de su propia idiosincrasia nacional. El autor combina las tesis de la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross para ir desgranando los argumentos de esta liquidez valencianista. De esta forma se pasa por la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. Las partes del ensayo giran alrededor de estas etapas psicológicas. El primera capítulo -«País Valencià, la negació permanent»- es la más descriptiva, tratando de identificar «la valencianitat» y siempre con Joan Fuster como referente, en un país complejo, con una división provincial que no ayuda y esa tendencia a imaginar la identidad desde tópicos como la paella, la taronja o el Micalet. Rubio emplea numerosos ejemplos para explicar la renuncia, ahondando en la historia y en el tiempo presente, en la negación de cualquier vínculo con Catalunya y lo catalán. El valencianismo lo ha tenido siempre difícil para plantear una hegemonía política, algo que se complica con una ley electoral que exige un 5% de los votos en una circunscripción para tener representación en las Cortes valencianas. Por supuesto, todos estos obstáculos benefician al españolismo, que en su versión derechista ha campado a sus anchas por la terreta. Corrupción, megalomanía, colonialismo, pancastellanismo. Las señas de identidad del PP, que va desgranando con ejemplos el autor.

El segundo capítulo -«La ira d’una democràcia relativa»- plantea, siguiendo las etapas de Kübler-Ross, que el valencianismo continúa en la negación mientras que el españolismo hace siglos que pasó a la fase de la ira. Un síndrome de Estocolmo que también conocemos perfectamente en Aragón. Infrafinanciación y expolio como ejemplos paradigmáticos de esta situación. Lo que se concreta en un eje ferroviario que no vertebra el país y que incomoda por su ruptura con la España radial. Los ataques contra la lengua catalana también ocupan una parte importante de este capítulo, el divide y vencerás del mundo blaverista. O el odio que hay detrás de todas estas cuestiones y que traspasa todos los límites, como el asesinato de Guillem Agulló o la impunidad de los fascistas del Grup d’Acció Valencianista. Por supuesto, Rubio relaciona y aborda cuestiones como la aplicación del artículo 155 o la Ley Mordaza.

El tercer y cuarto capítulo, «Entre la negociació i la renùncia» y «El votant model del valencianisme» reflexionan sobre las oportunidades que está perdiendo el valencianismo político desde su llegada al poder en 2015. Con sus 19 diputados y el pacto del Botànic. Y aquí llega la liquidez total, con un reformismo insuficiente y poco ambicioso, que ha ido generando renuncias permanentes como el nombre del territorio, de País Valencià a Comunitat Valenciana en los documentos oficiales. Compromís aparece definido como un PSOE un poco radical, que mira demasiado a Madrid y a las políticas progres de Unidas Podemos, sin valentía, con una refundación ideológica peligrosa, en la que el antiguo Bloc también ha participado. El objetivo final se plantea en términos de edulcorar la cuestión nacional.

Una de las partes del capítulo dedicado al votante ideal del valencianismo es especialmente interesante para hacer comparativas, ya que reflexiona sobre el discurso de los partidos y cómo se amoldan a un votante potencial. En este sentido, el autor critica con contundencia las renuncias de Compromís a esa base valencianista fusteriana, para abrirse a un perfil izquierdista hipster, con un valencianismo difuso, más preocupado por los Derechos Humanos o los problemas medioambientales en cualquier parte del mundo, que no en su territorio. Una primavera de alergias extrañas, ya que todo lo que tiene que ver con Catalunya, queda amagado o rechazado. ¿A qué nos suena esta narrativa? A muchas cosas y todas negativas. Por Aragón ya tenemos a CHA y su juego con Más País, el anticatalanismo, la moderación, la falta de valentía, etc.

Los dos últimos capítulos aportan la clave propositiva del ensayo, planteando un «marc mental propi contra la depressió» y la valentía de considerar a los «valencians, els nous catalans». La nueva izquierda española es líquida y plantea su ideología en base a etiquetas descafeinadas (ecosocialismo, nacionalismo light, antifascismo de mínimos, socialdemocracia estática…). Otro de los temas interesantes que aborda el autor es la cuestión de desconectar cualquier relación entre valencianos y catalanes, una «tàctica hispanocèntrica» que se aborda con numerosos ejemplos. Geosinónimos, eufemismos. Anticatalanismo como antivalencianismo. La historia de la eurorregión y sus constantes cambios y vetos. El marco mental invita a todas, no solo lo leemos en clave valenciana. El enemigo lo ha creado y ataca constantemente: menas, antisistema, terroristas, radicales, violentos, lazis, catalanistas, dictadoras de género, feminazis

En todo caso, la alegría de la lucha siempre es mejor que la depresión de la renuncia, o de rendirse. Así que celebremos este tipo de ensayos, tan frescos, de lectura rápida y que sirven para repensar e inspirar. Por 15 euros. El debate de las Españas o España, las soberanías o soberanía.

Como canta Zoo:

S’han fet de pau i de guerra
Totes les contradiccions
I les cançons, ventiladors
Que esguiten merda, merda pa’ tots

Artículos propios relacionados con el post:

http://www.subarbre.info/hola-soy-el-aragonesismo-sociologico-donde-estais-vosotras/

Hola, soy el aragonesismo sociológico. ¿Dónde estáis vosotras?

Uesca, capital mundial del ejército

Si hace veinte años alguien me cuenta que en Uesca se iba a organizar el Día de las Fuerzas Armadas, lo hubiera tomado por loco. ¿A santo de qué? ¿por qué? Hace dos décadas Ixo Rai! se retiraba de los escenarios, un grupo de país con impacto estatal, que entre otras cosas, tenía por bandera la insumisión militar como lucha y derecho.

Nos bombardean con los 40 años de la entrada del Estado español en la OTAN y todo el tema del militarismo lleva un tiempo en operaciones de ensalzamiento y propaganda positiva. En Uesca se desmanteló en 2017 el cuartel Sancho Ramírez, pero por obra y gracia del PSOE (jajaja) y una plataforma de afectados, esa instalación se volvería a abrir. ¿Qué ganaba Uesca con ello? No lo sabemos aún, pero para una ciudad tranquila, terciarizada como todas, referente cultural en Aragón, pocas sinergias puede traer el cuartel y los militares, más allá de la exaltación de banderitas.

Alfonso el Batallador observa anonadado los preparativos

El caso es que, pandemia mediante, el Día de las Fuerzas Armadas se apalabró para Uesca. El P(SO) Español hace y deshace a su antojo. Sin contrapesos de ningún tipo. Lambán bendice todo lo que tiene que ver con el colonialismo, sea militar -¿desarrollo económico?-, energético, logístico, o lo que le salga de la chistera. Barros y lodos. Uesca se queda con una foto rancia del pasado, en un 28 de mayo de 2022 que ya no es tan banal. Nunca, jamás, lo hubiera pensado…

Posts relacionados con Uesca y nacionalismo español:

Exclusión forzada

Publico aquí un artículo que me hace especial ilusión, ya que lo llevaba trasteando y repensando y al final salió por otros medios. Sobre la educación y las exclusiones sociales:

En el Estado español hay 600.000 hogares donde no entra ningún tipo de ingreso. Un drama absolutamente inaguantable. De ese total, en unos 140.000 viven personas menores de edad.

Los hijos con madres y padres que tienen educación superior, ganan un 48% más que los de los padres sin estudios, y el 66% del 20% más pobre se quedará ahí. Se trata de un informe de la ODCE de 2018. Un bucle de difícil solución.

Aragón, tal vez Nafarroa, primavera de 2022. Si eres un joven pobre de clase trabajadora -difícil contexto socioeconómico, en los informes-, habrás crecido sin muchas de las cosas que otros dan por supuestas -juguetes, viajes, vacaciones, buena comida-. Pasas tu infancia en un piso decrépito, quizá abarrotado de gente, con poco o ningún espacio para ti. Tus padres -o madre- lo habrán hecho lo mejor posible, pero han tenido que lidiar con la presión de no tener suficiente dinero para ir tirando, ya sea por un empleo mal pagado o sin trabajo de ningún tipo. Tal vez algún cambio de domicilio, que siempre dificulta tu escolarización (una eterna vuelta a empezar) o repetir curso. La adolescencia te puede llevar por muchos derroteros, si tienes claro que el sistema te puede “salvar” a través de la educación, alguna oportunidad tendrás. Pero siempre será todo más difícil. Por lo que hemos comentado un poco más arriba. Brechas, desigualdades, la lucha de clases de toda la vida. Eso sí, la estigmatización la llevas encima. Siempre nos comparamos, y eso te autoexcluye. No hay igualdad real. El sistema no promueve este objetivo.

Quizá este chaval titule la ESO, o se la convaliden por una Formación Profesional Básica, y ya, a hacer un grado medio, que siempre puede ser una buena salida. Eso sí, en un instituto de la localidad donde resida. A pesar de que sus gustos formativos están en otros centros, de otros municipios. Pero las limitaciones familiares obligan y se conformará con un grado de administración o de algo parecido, típico y tópico. “Podrás trabajar en muchos sitios”, le dirán al chaval. Hasta te pudo tocar el “estado de alarma” justo cuando ibas a hacer las prácticas, y todo se complica. Pandemias, guerras, cambio climático. Una mierda todo.

Su vida transcurrirá sin rumbo, alternando trabajillos a través de desmanes como la app Worktoday -sí, la que te elige a tí como en los mercados de esclavos del siglo XVII-, o quizás haciendo de “rider” para una de estas multinacionales que se aprovechan de la figura del falso autónomo. Le harán creer que todo el mundo puede ser emprendedor, mientras se ve abocado a una precarización con trastornos de ansiedad, agotamiento, soledad no elegida, nulas relaciones sociales, depresión, adicciones… Un poco de todo y de nada.

A este chaval no le habléis de Althusser y su teoría sobre la ideología y las relaciones reales de existencia, tampoco de Adorno, Horkheimer, Han o Zizek… No estamos para filosofar, aunque no niego la importancia del pensamiento crítico. Sus condiciones materiales le determinan.

Tampoco le habléis de los cambios legislativos en educación, como la LOMLOE, que plantea unos objetivos desenfocados para personas como la que describo, ya que va en la línea del autoconocimiento en cuanto a los límites de uno mismo: ser consciente de lo que se sabe y de lo que no. Objetivos mínimos para una sociedad líquida. Ser creativos sin trabajar la memoria. Ser esclavos ante situaciones que no podremos comprender.

Luego, nos sorprendemos de la sociedad que hemos creado. Excluir y morir en el intento.

Publicado en AraInfo y Lagor en abril-mayo de este año.

Yvan Colonna

Ivanu falleció tres semanas después de una agresión en la cárcel en la que cumplía condena. Muere el 21 de marzo, a los 61 años. Colonna estuvo implicado en el asesinato del prefecto de Córcega, Claude Érignac, un 6 de febrero de 1998.

La prefectura en Francia es responsabilidad de un funcionario público, que representa al Estado, y tiene amplias competencias sobre la demarcación territorial asignada. En busca y captura, Ivanu provocaría la mayor persecución policial de la historia francesa. Terminó siendo detenido, cinco años después, escondido en una choza tradicional de pastores. Se dedicaba a ser cabrero.

Colonna estaba vinculado al FLNC. El Frente de Liberación Nacional de Córcega planteaba la formación de un Estado independiente en esta isla. Y su método era la lucha armada, con bastante actividad durante la década de los ochenta. Divisiones y disputas internas provocaron su abandono de la vía armada en 2014, aunque parece que se mantienen algunos grupos en estado latente.

Se le condenó a cadena perpetua, el siempre negó su implicación en los hechos. Colonna se convirtió en un icono de la lucha corsa y por ello, las múltiples protestas, en relación con su asesinato. Ahí queda este breve esbozo de una historia peculiar y muy particular.

Kāterina Mataira

Hace unos días escribíamos sobre el pueblo maorí, y ya que estamos en la harina morada del 8M vamos a contar algunas cosas de Te Heikōkō Mataira. Una activista que he descubierto repasando la deliciosa obra ilustrada Mujeres radicales del mundo. Vamos a ello.

Que la lengua maorí se conserve es una tarea colectiva, en la que Kāterina cumplió un papel fundamental. Era madre y profesora, buena conocedora de la importancia de la educación como salvaguarda de la lengua y cultura maoríes. En los años setenta, sólo el 5% de la población maorí hablaba su lengua materna, entonces Kāterina tenía sobre cincuenta años y gracias a su plan para crear una red de profesorado, se pudo llevar a cabo un modelo escolar de inmersión de carácter nacional. Es el denominado movimiento Kura Kaupapa. En censos recientes, el 21% de la población nativa habla su lengua autóctona. Kāterina también escribió libros infantiles y es la única persona que ha creado novelas en maorí.

Luchas silenciosas e importantes, para comunidades que han sufrido tanto como la maorí. Ella es un ejemplo y un icono.

Información extraída de Schatz, Kate; Stahl, Miriam Klein (2018): Mujeres radicales del mundo. Madrid, Capitán Swing, pp. 18-19.

Maorís, Aragón y gente que inspira

Lorient (@desiertodesara) es una de esas personas que me inspira, para bien o para mal. Casi siempre siempre en lo primero. Una obviedad. De lo contrario es probable que no perdiera el tiempo en estas breves líneas. Nos conocemos desde hace ya unos cuantos años, ahora no recuerdo el momento exacto. Si no me falla la memoria allá por 2004, más jóvenes y lozanos, y han pasado muchas cosas desde entonces. Personalmente, un referente, del que aprender, con ideas y lecturas, consejos y asuntos varios. Por eso le dedico este post, para que cunda el ejemplo y aprendáis de sus pasos.

Hace ya un tiempo me pasó un artículo de un tema que está investigando y el cual promete mucho. Este trabajo lo tenéis publicado en el boletín Imaginación o barbarie (de la Red Iberoamerica de Investigación en Imaginarios y Representaciones), en 2020.

Lorient escribe sobre los maorís y sus relaciones con la Corona británica, desde la ocupación de sus tierras hasta la actualidad, con una especial relevancia para el denominado Tratado de Waitangi (1840), en el que los colonos resignificaban jurídicamente todos los bienes comunes y recursos naturales de las tribus maorís. Estas relaciones entre neozelandeses y nativos han ido actualizándose con bastante creatividad, y aquí radica lo interesante de las tesis que expone Lorient: una soberanía compartida sobre recursos y territorio que restituye derechos históricos, más allá de la propia creación de Nueva Zelanda como Estado-nación. Hasta aquí os hago leer, por no hacer spoiler del malo. El enfoque sociológico es bárbaro y debe relacionarse con la gestión y derechos de Aragón sobre sus propios recursos.

Este homenaje no es una anécdota, con el colapso del sistema capitalista, que provoca una política extractivista que lleva décadas ejecutándose y actualizándose: grandes pantanos, centrales hidroeléctricas, pistas de esquí, líneas de alta tensión, macrogranjas de todo tipo, gigantes éolicos… ¿Quién custodia el territorio? Lorient lo tiene en la cabeza.

Celtiberia, tan humanizada como salvaje

Elecciones de Castilla y León… análisis oportunista

La vaina de escribir algo sobre las elecciones del 13F en Castilla y León tiene que ver con todo un poco y con nada en concreto. Hacía tiempo que no dedicaba un post a unas elecciones y me apetecía. Nada más singular o tan poco original como analizar los comicios autonómicos del eje geográfico del Estado español. Aunque esté troceado en desencuentros, pluralismos, traiciones y asimilaciones varias.

La derecha volverá a gobernar esta Comunidad Autónoma. Se veía venir. El PP no es poca cosa en este territorio. Y los programas y debates les han beneficiado, en esta americanización eterna de la política. Sube Vox, una mierda, las cosas como son, pero también entra dentro de lo normal. Un escaparate de 13 procuradores dispuestos a seguir con su carnaval de odio, aprovechando la ola reaccionaria que sacude Europa. Casi desparece Ciudadanos, lo que tampoco es noticia, se deshacen, comicio tras comicio. Al PSOE se le atragantó la campaña, a pesar del extraño keynesianismo del gobierno central. Pierden 7 escaños y esas opciones de cambio, que tampoco eran muy realistas. Lo de Unidas Podemos va en sintonía con Ciudadanos, su izquierdaunidación es clara, el bofetón de la política real los ha dejado sin una hoja de ruta clara.

La sorpresa viene con la irrupción en las cortes de alternativas «regionalistas-autonomistas-provincialistas» de variado signo, que provocan una pluralidad inédita en Castilla y León, pasando a tener 8 partidos parlamentarios, cuando buena parte de su historia autonómica alberga una representación de 3-4 partidos, como mucho. ¿Se están aragonesizando?

Soria ¡Ya! arrasa literalmente en su espacio electoral, con un 42% de apoyos y tres procuradores. Una barbaridad que se sustenta en un movimiento social que lleva luchando por ese territorio desde 2001. Nada que ver con las platajuntas de última hora. Teruel Existe acaparó el 26% del voto de su circunscripción electoral, ojito a las expectativas de unos y otros. UPL en su línea ascendente, con un marcado autonomismo que reivindica un marco propio de autogobierno para el país leonés. Y en Ávila surge Por Ávila, con un procurador y el 16% de los votos, una candidatura que atufa a reacción de la buena. La España Vaciada no encontró espacio, ni en Burgos, ni en Palencia, ni en Salamanca, tampoco en Valladolid o Zamora. Las prisas son malas y a veces, la fórmula de éxito de una reivindicación, está más relacionada con el trabajo diario. Así son las cosas.

Se comentó mucho la importancia de la abstención, el caso es que no creo que haya sido un factor muy significativo en los resultados finales: en 2019 la participación se situó en un 65%, esta vez ha estado dos puntos por debajo. Poca sustancia aunque igual alguno se ha acordado, vista la fragmentación que habrá en el parlamento.

Así que este es mi análisis oportuno y oportunista. Y un buen avisa para lo que pueda llegar en Aragón, a pesar de Lambán.

Parirás con dolor (las de siempre, claro está)

Parirás con dolor. Sentencia famosa, muy bíblica y machista, que viene como anillo al dedo con el esperpento de la votación de la nueva Reforma Laboral. Y digo con dolor, porque el perjuicio del contenido será para los de siempre, la clase trabajadora, los humildes, ya que la bendición de la CEOE marca unas líneas rojas para que nada cambie en lo sustancial.

El cuarto estado, de Giuseppe Pellizza da Volpedo, 1901

Ni Maquiavelo hubiera tenido sueños tan intensos con la equivocación del botoncito del diputado popular Alberto Casero. Todas cometemos errores, pero la trama juega sucio, ante lo ajustado de los apoyos y la derechona «convenciendo» a última hora a los señoros de UPN. Se veía venir pero no en esta magnitud. Es triste en lo que se ha convertido una de las banderas rojas del acuerdo de gobierno de Unidas Podemos con el PSOE. Los aplausos desesperados son un insulto para una reforma que cambia poco, aunque algunas se conforman. Cada una a lo suyo.

Me identifico plenamente con lo expuesto por Puyalón, en la línea de lo que denuncia el sindicalismo alternativo en el conjunto del Estado. El desmarque del bloque de la investidura deja muy claro todo este fregado. Las críticas arrecian por lo de siempre, «quieren chantajear», «son indepes», blablabla. El PSOE feliz, los social-liberales solo quieren hacer campaña con los ricos fondos que llegan de la UE, para modernizar, digitalizar y hacernos más verdes. Así estamos. Tragando sapos, y culebras y de todo un poco.

¿Qué nos está ocurriendo? Hace casi cinco años escribía esto sobre cuestiones muy relacionadas.

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