ppsoe

La verdad es que me esperaba desde hace meses el lío que se ha montado en el PSOE. Un partido sin rumbo, que se va desgastando elección tras elección (22% en las últimas generales, su peor resultado) y que ha precipitado acontecimientos tras su fiasco en Euskadi y Galiza. Lo peor no es la imagen que dan, si no el objetivo, el horizonte al que quieren llegar: permitir un gobierno del PP, establecer una alianza con Podemos y sus mareas, o forzar terceras elecciones sin una red de seguridad definida. Felipe y los “barones” continúan españoleando cuando la única fuerza real que les queda es consecuencia del sistema autonómico actual. Se pueden disolver. O pueden rezar al señor Brandt, o llorar por la cal viva, pero tienen un futuro muy jodido a corto-medio plazo.

Siempre nos quedan los chistes.

“Hola, soy Victorino Alonso, leonés y empresario minero. He hecho mucho dinero, tengo buena posición social y ahora estoy metido en un pequeño lío. Me acusan de destruir una Cueva, la de Chaves, qué cosas. Me gusta la caza e íbamos allí con los amigos a pegar unos tiros, aquello tenía poco valor, unas paredes y cuatro dibujos mal hechos. La culpa es de los aragoneses, de su gobierno, eso me han comentado que argumente en el juicio. Descuidan todo (por Mularroya, Ballerías, Sasabe) y claro, luego a culpar al empresario. Me piden 50 millones de euros. ¡Qué barbaridad! Que si la UNESCO, el patrimonio de la humanidad y cosas de perroflautas. La naturaleza es nuestra y tenemos que explotarla. Ese covacho solo servía para protegernos de la lluvia, y hacernos unas paellicas allí, con el camping gas, y luego los copazos. ¡Menudas tertulias taurinas teníamos! ¡Qué tiempos! No entiendo nada.”

caratula chaves

Yera Ánchel, feba unos días que eba tornau á Uesca, treballos, fainas e istas cosas. A notizia d’o suyo azidente de trafico, chunto con a suya parella, me plegó per o traste d’o mobil. Yera en shock. Ánchel yera una de ixas presonas nezesarias, buenas, d’as que fan ziudat, u fan país, una mareya filosofica entre tanto rosigaltar e purista. Siempre con a suya bezicleta, remero cuan plegaba á la siede d’o Consello, en ixas boiras d’abiento en Uesqueta… Ye una pena. Pero o suyo esprito siempre permanexera. E no charro so que como companyer en a esfensa de l’aragonés, sino como autibista sozial, sendical, cultural. Muitas cosas s’amuntonan en a mía capeza. Talmén o millor siga amostrar bel berso d’a suya creyazión…

O fumo luita

y luitará perén,

pero as chamineras politas

son sólo que una alcordanza

amagata en o fundo

d’o subconszién coleutibo.

Poemario Rolde d’asperas, XI Premio “Billa de Sietemo” (2011), Uesca, CFA, 2015, p. 7.

Las luchas con carácter de masa se desarrollan a partir de la interacción entre maniobras económicas (como en las huelgas) y protestas políticas (como en las luchas contra la guerra y a favor de la Intifada) así como a partir de una lenta transformación del terreno social donde la legitimidad gobernante se erosiona. No hay forma de predecir cuando una lucha limitada (esta huelga, esta manifestación) estallará desde su marginalidad para convertirse en una considerable fuerza social. Es en esta transformación donde el espíritu de espontaneidad aparece. Cuando se produce el estallido, y cuando la protesta se convierte en una fuerza social por derecho propio, personas que no tienen un papel en luchas más pequeñas, se ven atraídas a unirse. Las tendencias prudentes y cautelosas de sectores de las clases populares son arrojadas a la cuneta mientras un nuevo sentimiento romántico invade la protesta. El miedo a unirse a la protesta desaparece y un entusiasmo de ser parte de un nuevo movimiento histórico crece. Es en este ambiente de la “huelga de masas”, como decía Rosa Luxemburgo, donde las personas generalmente apolíticas empiezan a inundar las calles contra el viejo régimen, pero no a favor de cualquier otra cosa. Las revueltas se vuelven revolucionarias cuando sectores apolíticos se unen a la lucha, un punto que no puede ser calibrado ni fomentado. Este es el elemento de mística en la lucha política.

VIJAY PRASHAD, “El estado de la revolución árabe”, Viento Sur, 129, 2013.

En este blog siempre hemos seguido con especial interés los asuntos relacionados con las Lenguas en Aragón. El pasado 26 de agosto, el Diario del Altoaragón publicaba una entrevista a María Luisa Arnal -profesora de Lengua Española en la Universidad de Zaragoza-. Al final del post tenéis en imagen el texto. El caso es que venía a defender que palabras en lengua aragonesa, de uso frecuente, pasen a formar parte del Diccionario de la Real Academia Española.

Esta visión absolutamente colonial de ver la diversidad lingüística, entronca con una tradición “científica” (expediente X) que expone el aragonés como un dialecto del castellano o a lo sumo como un conjunto de hablas altoaragonesas desconectadas desde los tiempos de Jaffed (acepten la broma). Este es el nivel, y claro, si desde la universidad se ha legitimado este discurso, lo que tenemos es una suerte de deriva castellanocéntrica, en la que interesa más que ese diccionario tenga aragonesismos, en vez de articular propuestas y estudios que traten al aragonés como lo que es: una lengua histórica, patrimonial y con unidad evidente.

Eso sí, todo este magma imperialista ataca y atacará mientras el movimiento en defensa de la lengua sigue con su “guerra de grafías”, unos jugando al inmovilismo (los del 87), otros regateando con el ribagorzano como ente superior, y los otros, perdidos en un bucle que al final beneficiará a los de siempre.

maria luisa arnal

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Ayer sábado pude visitar in situ la destrucción patrimonial realizada por la CHE en el paraje de Mularroya (Baldexalón), la entrada natural e histórica a la Extremadura aragonesa, la Comunidat de Calatayub. La sinrazón sigue su curso, y aquí en forma de construcción de una presa que servirá para trasvasar agua del viejo Jalón al río Grío, y así alimentar las ansias de plusvalias de multinacionales y parásitos de la agricultura. Un ecocidio más.

El valor cultural y paisajístico de la zona es impresionante. Parideras, oliveras ancestrales, azudes, hornos de cal, yacimientos prerromanos, restos de ventas carreteras. Todo ello en peligro por el despropósito interesado de la CHE, Acciona y la hipocresía del Gobierno de Aragón. La ermita de Los Palacios es el triste ejemplo de la barbarie, un edificio del siglo XII-XIII, que tenía yeserías mudéjares y pinturas en su interior. Llegar allí y comprobar lo visto en fotos, sobrecoge el alma. Y eso, que yo no soy paisano de la zona. Para los que me acompañaban, Manuel, Alejandro y Miguel Ángel, las sensaciones fueron otras. Desolación y rabia.

El doble rasero de algunos agentes político-sociales clama al cielo. Mucho turismo de interior y pocas actuaciones de protección. Averly en la picota. Actitudes de república bananera.

Info del tema:

Puyalón denuncia el derribo de la ermita de Los Palacios en L’Almunia.

Puyalón de Cuchas tiene el rigor que le falta a la CHE. 

Las alertas tauricidas están disparadas en la ciudad de Uesca. El año pasado descubrieron que les querían quitar los toros. Durante años, prácticamente dos largas décadas, se han organizado protestas antitaurinas en esta ciudad, siempre centradas en las fechas festivas de los sanlorenzos. Al no disputar la hegemonía del discurso, estas concentraciones quedaban aparcadas, marginadas, invisibilizadas. Nadie pedía respeto. Ahora las cosas han cambiado un poco: en 2015,el acuerdo de gobierno municipal (PSOE, Cambiar Huesca y Aragón Sí Puede) prescribe “la paulatina desaparición de los festejos taurinos en Huesca (para lo que se abrirá un proceso de diálogo con el tejido asociativo oscense y se programarán actividades alternativas)”. Esta medida generó un torbellino en la ciudad, bien alimentado por la prensa local, y que apartó la puesta en marcha del acuerdo. Esperemos que se abra el debate en torno a la segunda parte de la legislatura. El diálogo es positivo siempre, aunque a los sectores taurinos les moleste el tema -de hecho suelen eludir cualquier foro o debate sobre la cuestión-, y lo único que hacen es enarbolar las banderas de la patria casposa, de la tradición y del que nada cambie.

Estos sectores ya no hablan de arte ni cultura ni pasión por el toro de lidia, ahora inciden en el aspecto económico de la fiesta (la plaza llena, 1,3 millones de euros de impacto económico, etc.). Han sacado los argumentos pseudoeconómicos, con lo que habrá que denunciar subvenciones a ganaderos, plazas y asociaciones del ramo. Somos liberales para lo que queremos. La realidad es otra, por eso viven del cuento: una disminución del 50% de los usos taurinos en las plazas en los últimos ocho años. Es cuestión de tiempo, y lo saben.

manifiesto antitaurino 2016