Tampoco ha transcurrido tanto tiempo. Tal vez sea el síndrome de Estocolmo o la sonrisa del payaso, esa tan tonta y española. Una semana después del comienzo de una nueva Legislatura, la tercera del binomio PSOE-PAR. Con las mismas incapacidades de siempre, arrastrando las frustraciones de este viejo y cansado país. Algún día nos oirán. Ahora que se va a retirar el abuelo Labordeta, habrá que entornar su viejo canto a la libertad. Se acaba un ciclo en el aragonesismo y comienza otro. La fase en la que los independentistas dejemos de ser bichos raros. Así que ya sabemos. Levántate y anda, mírate al espejo y maquíllate.

Que sirva de bienvenida a la blogosfera.

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