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Aragonando

Blog aragonés de pensamiento anticolonial

mes

octubre 2022

Ante las imposibilidades… optimismo y Aragón deconstruido

“Tombar el mur, obrir la gàbia…” (letra de la canción Corbelles, de Zoo)

El compañero y amigo Guillén González publicó hace ya unos días un artículo en el que respondía al análisis que realicé sobre la ponencia de Purna relativa a la cuestión nacional -el cual podéis consultar en Lagor, AraInfo y también en mi blog personal-. Se agradece el esfuerzo por desarrollar y aclarar los argumentos o tesis que plantea Purna en su VIII Asamblea Nacional. Creo que merece la pena realizar una réplica rápida y de urgencia, sobre la contestación de Guillén, y de esta forma cierro debate sobre el tema. Aunque está claro que volveremos en un tiempo, con más sosiego, o cuando el propio Guillén desarrolle su prometido artículo sobre el concepto de soberanía.

El artículo de Guillén se organiza en torno a unos temas clave para el análisis de Purna, desde las condiciones objetivas del contexto actual -a nivel social y político- hasta el aragonesismo -y sus imposibilidades o potencialidades-, pasando por cuestiones como la estrategia socialdemócrata o la polémica unidad estratégica actual de las luchas. Contesto con un listado de aclaraciones para fijar postura sobre alguno de los temas que aborda.

Primero. Encuadrar la correlación de fuerzas y el estado del conflicto nacional en Aragón lleva a renuncias y Purna es la última organización que conozco, que lo ha hecho. Reitero que esto no va de etiquetas o “Yo soy indepe” y “tú no”, que es algo muy manido en algunos entornos. Nuestra realidad es de colonialidad, se perciba como tal o no -el hecho de estar en el Primer Mundo capitalista determina esta segunda opción-, y esto permite condiciones revolucionarias con una adecuada estrategia.

Segundo. Delinear el “voluntarismo” de la identidad nacional es simplemente equivocado en un sentido estricto. Y el análisis científico lo demuestra día sí y día también. Podemos debatir sobre infinitas cuestiones materiales y simbólicas de la construcción sociocultural de las colectividades, pero todo es cambiante aunque nuestro presentismo no nos permita percibirlo como tal. Hay una hegemonía españolista que tiene flujos de todo tipo e interacciona con el resto de identidades. 

Tercero. Idealizar se puede interpretar como mirar al pasado. Nadie construye algo nuevo de la nada, tres décadas de movimiento juvenil vía Chobenalla-Purna no son coincidencia objetiva, sino consecuencia de un relato colectivo en clave de movimiento, muy heterodoxo y con divergencias, pero una colectividad que apela a determinados ejes y luchas. Aquí encajan las decisiones que se toman y ya escribí que, lógicamente, cada organización autodetermina su futuro.     

Cuarto. Somos periferia, como otras naciones, pueblos, regiones o zonas del mundo. Eso no es imaginado; es consecuencia del poder de la burguesía, sea local, estatal o transnacional. Cada uno tiene su forma de construir la realidad. Guillén alude a una dinámica colonial entre Zaragoza y el resto de Aragón. ¿Causa o consecuencia de la nacionalización española?

Quinto. Está claro que en Aragón no existe un partido-movimiento que pueda superar la dominación ideológica en clave nacional. No lo fue CHA en su momento, en el espectro aragonesista y autonomista, y tampoco lo ha sido Podemos con su amalgama de confluencias. Ni siquiera Puyalón de Cuchas, que se quedó sin motor en momentos clave, aparte de otras cuestiones. “Sin burguesía nacional no hay nación subjetiva”, sostiene Guillén, lo mismo podríamos decir respecto al proletariado: sin una clase para sí no hay condiciones objetivas de nada. Parece más cercana una cosa que la otra, pero al final ya vemos lo que está ocurriendo en Europa, el ejemplo cercano de Italia no augura nada positivo en la recomposición de la clase trabajadora como sujeto político.

Sexto. Purna no abandona la causa nacional aragonesa, pero abraza el objetivo de un Aragón obrero que peca de fetichista, ya lo comenté en el primer artículo, “si la manta no tapa lo suficiente” siempre se descuida un flanco. La búsqueda de una alianza internacionalista idealizada es loable pero sin olvidar que la clave es la interseccionalidad de las luchas a todos los niveles y en todos los frentes. Vanguardia y organización de masas. En Aragón siempre ha costado construir ambos elementos. Las imposibilidades podrían encajar con esta idea. En clave interna, el proceso Airaz pudo haber sido pero…   

Séptimo. Los puentes y alianzas para el aragonesismo han de construirse, ya que es una causa directa de su debilidad actual. En esta parte del artículo de Guillén, coincido en gran medida, y es una de las razones que me ocupa y preocupa como sujeto político. Los elementos reaccionarios del aragonesismo plantean dudas y límites importantes, un nacionalismo a medio hacer que se vio de forma palpable durante el 1 de octubre catalán. El soberanismo progresista ha ido en otra línea, pero siendo minoría de minorías y la frustración llega sola. Esto no sólo afecta a la generación de Purna, es un debate de mayor calado, y que tampoco vamos a desarrollar en esta rápida réplica.

Por otro lado también es interesante abordar algunas cuestiones que salen en las otras dos ponencias de Purna, las que plantean consideraciones en torno a la coyuntura presente y la referente a estrategia. Se reflexiona sobre temas como la necesidad del partido, o las condiciones que se tienen que dar, lo cual no pasa por una fundación simbólica de nombre o siglas, o por centrar su estrategia en la práctica socialdemócrata. Esperemos sentadas, ya que construir un partido revolucionario en Aragón no es prioritario (sic), con lo que las demandas profundas y compartidas de la clase obrera del país se quedan en un limbo inmediato, ya que todo lo territorial está lleno de prejuicios y lo que se ofrece viene bien marcado por el identitarismo y el guetismo. Estos son algunas claves relacionadas con todo lo anterior.

Ya expuse como conclusión a mi artículo que los hechos y los valores no son separables, tal y como argumenta la dialéctica marxista. Y el componente emocional tampoco se puede separar de ningún proceso de cambio, revolucionario o no.

La proletarización del presente y el borrado progresivo del Estado del Bienestar nos lleva a un escenario de coerción y represión para asegurar el dominio del capital. En relación con este contexto, Xavier Calafat y Albert Portillo exponen un desarrollo crítico a nivel de organizaciones en todo el Estado español, sobre escisiones y rupturas estratégicas en el seno de la izquierda, con una marcada ortodoxia marxista-leninista. Ahí están los casos de Arran o Gazte Koordinadora Sozialista, entre otros, con los ejes reforma-revolución, priorizar la lucha de clases frente a otras luchas sectoriales -que serían todas las demás-. No hay una batalla cultural en la izquierda pero el fin de ciclo del 15M pesa y mucho.

Estoy totalmente de acuerdo en que la desaparición de la dominación burguesa es la clave para la emancipación social y para transformar la identidad nacional. No añadimos ningún ingrediente nuevo. Sólo queda tener voluntad organizada, optimismo y empezar a deconstruir Aragón.

Las Diez de Uncastillo

Lorenza, Narcisa, Inocencia, Josefa, Julia, Isidora, Melania, Felisa, Andresa y Leonor. Y también Martín. Todas con nombres y apellidos. Asesinadas de forma atroz. Hace un mes, tuvieron su homenaje, en una zona muy castigada por la represión franquista, en las Cinco Villas.

La labor de CHARATA y CHAMA, entidades memorialistas, ha sido determinante para la recuperación, investigación, exhumación y dignificación de estas víctimas. Como siempre, un gran trabajo que aún no ha terminado.

Nuestras Trece Rosas aragonesas. Hay tantas, el odio y la impunidad es universal. Fueron encontradas en el cementerio de Farasdués. Diez mujeres, vecinas de Uncastillo. Todas tenían vinculación con militantes de izquierdas durante la II República, es decir, a través de sus parejas o de su compromiso vital. Fueron perseguidas hasta su exterminio. Se sigue buscando, más fosas, más víctimas. Recordamos que este 20 de octubre se aprobó la Ley de Memoria Democrática, la cual puede marcar un antes y un después en este tipo de actuaciones de reparación y justicia.

Y aprovecho la ocasión para recomendar un libro, una novela histórica, muy vinculada a las Cinco Villas. Se trata de Miel amarga, de un buen amigo y compañero de luchas, Emilio Anadón. Publicada hace un año por Ediciones del Cierzo, narra una historia entre biográfica e imaginada, que parte de Cinco Villas, con Manuela y Jacinta haciendo y deshaciendo su vida entre la Guerra Civil y el franquismo. Una delicia.

Los actos de homenaje proliferan, poco a poco, llenan este triste calendario, como el de los 26 anarcosindicalistas de Angüés, que fueron asesinados en Uesca en enero de 1937, o también las exhumaciones de Pomer, en el Aranda, en agosto de 2021, con 17 vecinos que fueron ejecutados. O los que se perdieron y se siguen buscando, tengo muy cercano el caso de el Maestro de Tordelpalo, o la ignonimia del barranco de la Bartolina, con el ADN perdido de un hermano de mi yayo.

Casi todo por hacer.

Las dos Zaragozas

Existen dos Pamplonas, o eso dicen. Pamplona e Iruña. La españolista y beata, la vasca y rebelde. Por Zaragoza podría pasar algo parecido. Veamos dos ejemplos en apenas unas semanas.

Hace unos días se organizó la Bajada del Canal, acto popular y reivindicativo, con una larga historia, y que volvía tras dos años de restricciones pandémicas. 40 años para reclamar una mejora del entorno y un plan de barrio, de ciudad, para hacer navegable este símbolo de las Zaragozas. La Zaragoza real, bien representada por la vecinal de Torrero y La Paz, por el Kike Mur, el republicanismo independiente, la memoria y el compromiso. El No Pasarán.

La Zaragoza rancia y antiaragonesa se ha expresado de muchas formas a lo largo de su historia. Hace unas semanas, nos llegaba la noticia de que la programación oficial de las fiestas del Pilar excluía los tradicionales conciertos de folk de la plaza San Bruno. Sin grandes argumentos, sospechamos que Vox habrá presionado igual que lo hizo con la portada de O Zaguer Chilo, de Nogará -creada por la ilustradora feminista Eva Cortés-. Azcón, poder por poder, o en el fondo, oscuro deseo. No hay nada más cateto que excluir música y cultura, que también gusta a algunos de sus votantes. El tema se hizo viral…

Pero la Zaragoza popular y alternativa siempre vuelve. Así que este año habrá mucho folk, no desde el ayuntamiento pero sí desde lo colectivo y con iniciativas variadas. Disfruten las fiestas. Ya habrá tiempo de amargarse.

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