El bloqueo a la renovación del Consejo General del Poder Judicial tiene mucho que ver con esta guerra de guerrillas en la que está sumido el Estado español desde hace ya bastantes años. Un estado fallido, cuando los contrapesos del poder juegan a mangonear en función de determinados intereses ideológicos. Unos 4 años de pantomima, en la que el PP se revuelve como gato panza arriba.

Por eso, el presidente del Tribunal Constitucional se destapó con la siguiente declaración: «los juristas somos casi todos conservadores, porque el Derecho es una ciencia conservadora. Pedro González-Trevijano saca pecho por el atado y bien atado. Sin mordazas. O todas para el pueblo, con ese atasco de leyes recurridas por las derechas variadas y extremas. Pero el PSOE es probable que jugara a lo mismo en un contexto de oposición. Aparece recurrida hasta la nueva ley educativa (LOMLOE). Cuando no hay consenso es muy difícil avanzar socialmente. A conservar. Orden y ley. La génesis de perpetuar regímenes que tienen las costuras desechas hace ya mucho tiempo. Gatopardismo y cinismo.

Se creen dioses y son simplemente, seres humanos, como tú o como yo, o como Isabel la reina inglesa…