Hace unos días escribíamos sobre el pueblo maorí, y ya que estamos en la harina morada del 8M vamos a contar algunas cosas de Te Heikōkō Mataira. Una activista que he descubierto repasando la deliciosa obra ilustrada Mujeres radicales del mundo. Vamos a ello.

Que la lengua maorí se conserve es una tarea colectiva, en la que Kāterina cumplió un papel fundamental. Era madre y profesora, buena conocedora de la importancia de la educación como salvaguarda de la lengua y cultura maoríes. En los años setenta, sólo el 5% de la población maorí hablaba su lengua materna, entonces Kāterina tenía sobre cincuenta años y gracias a su plan para crear una red de profesorado, se pudo llevar a cabo un modelo escolar de inmersión de carácter nacional. Es el denominado movimiento Kura Kaupapa. En censos recientes, el 21% de la población nativa habla su lengua autóctona. Kāterina también escribió libros infantiles y es la única persona que ha creado novelas en maorí.

Luchas silenciosas e importantes, para comunidades que han sufrido tanto como la maorí. Ella es un ejemplo y un icono.

Información extraída de Schatz, Kate; Stahl, Miriam Klein (2018): Mujeres radicales del mundo. Madrid, Capitán Swing, pp. 18-19.