Siempre me ha llamado la atención esa voluntad férrea del mundo vasco por preservar y cohesionar su identidad. Hace unas semanas estuve por Bilbo y cayó en mis manos un sencillo folleto de promoción del euskera en el fútbol:

photo5902524369383567387

Pensaba en Aragón, en las iniciativas de promoción y difusión, y se me hacía raro que SD Uesca, Real Zaragoza, Teruel y Ejea, pudieran difundir entre sus aficionados algo parecido, con diseños simples y mensajes directos, para empoderar. Traducción de los himnos, un vocabulario básico, alusiones a la rasmia o no reblar. Pero es un sueño, que en Euskal Herria llevan décadas construyendo. Aquí, no da para más, ni voluntad interna ni ganas de ser valiente (las líneas rojas: ya lo vivimos con Turistas descubriendo la realidad). Folklore sí, normalización no. Cosificar. Y todo esto tendrá su traducción directa en las urnas primaverales. Somos así. Un Ohio, ni Toscana ni soviet. Un país extraño al que le robaron el corazón…

Dedicado a todos los predicadores aragonesistas que niegan que vaya a haber una papeleta ídem en las estatales. Hay vendas gigantescas. Así nos va.