Como el día de la marmota…

Los sondeos preelectorales pronostican unos resultados al límite para Cha, en el limbo del 3% para entrar en las Cortes aragonesas, y jugando con ese 5% en las locales de los principales consistorios del país.

Ya no estamos en 2007, cuando argumentábamos sobre estas cuestiones, esa crisis del nacionalismo aragonés, que de hecho es estructural, por esa lenta pero progresiva pérdida de voto (apoyo popular).

Las paradojas de la nueva política, con una Cha gobernando en Aragón, abrazándose fuerte al PSOE de Lambán y Sada; una opción legítima pero que les deja al borde del abismo. De la institucionalización ya hemos hablado en otros posts, y de lo políticamente correcto también.

Han renunciado a disputar el relato, cuando el españolismo -de baja o alta intensidad- recoge, transforma y agrede, empequeñeciendo al aragonesismo -al moderado y al más radical-. El PAR ya ha sido «engullido», toca reflexión, aunque esto llevará un tiempo.

Gente nueva de verdad, y dejar de mirarse el ombligo, echando balones afuera, con la posverdad del Canfranc (por ejemplo).

Hay alternativas, pero para eso hay que comenzar de cero, y eso significa dejar de pastelear con los poderes. Desde otros partidos como Puyalón de Cuchas -a otra escala-, ya se está empezando a debatir y construir bajo otros parámetros, ¿quién cabe en esta propuesta?