El desconocimiento produce monstruos. Por eso debemos tener presente el pasado para comprender en su justa dimensión lo que sucede actualmente. El hecho de exiliarse va asociado a una cuestión política, una perseción de un régimen que restringe derechos y libertades. Isabel II tuvo que huir. Oh, my god! Y Lenin expone sus famosas Tesis de Abril tras volver del exilio en Finlandia. Puigdemont deambula en el Estado belga. Ahora le toca a Anna Gabriel, así es la historia, y así seguirá siendo. Lo demás, marear la perdiz con pequeñeces. Para que unos cuantos sigan soñando con su capacidad de decidir, otras tantas deben permanecer libres, en otros lares, para moverse sin prisas, para construir república. La restauración borbónica sólo quiere sangre, represión y jaulas. Y así llevamos varios siglas.

anna gabriel