valtorres

Esta semana vamos a aprovechar el tirón del debate sobre las granjas y el sector porcino para comentar un caso particular. Llevaba semanas pensando en escribir sobre Valtorres, un pequeño municipio en la Comunidat de Calatayub, con 64 personas censadas y un término municipal muy pequeño (3,35 km2).

El anuncio de la instalación de una macrogranja industrial de pollos en la zona ha hecho saltar las alarmas en este tranquilo lugar de la Celtiberia. A escasos 600 metros del pueblo, se construiría una instalación para 72.000 pollos, con todas las afecciones que eso conlleva: fuertes olores, estiércol, riesgos para los cultivos tradicionales (cerezo, melocotón).

Más de 200 alegaciones se han presentado al INAGA, entre particulares y el propio ayuntamiento, todo ello en fase de estudio. Como siempre, la importancia de respetar la soberanía de los que viven en el pueblo afectado, un sitio que ha apostado por otro tipo de vertebración económica (Camino del Cid, turismo rural, arte rural). Aquí no hay que desmantelar nada, simplemente escuchar a la gente que vive en el territorio.

Y ya no entramos en cuestiones de bienestar animal, ética y consumo. Eso lo dejamos para otro artículo.