photo5913409951110376026

Leyendo Reinos desaparecidos (de Norman Davies), os resumo unos párrafos sobre Saboya:

En 1998 la Liga Saboyana realizó una declaración de independencia que todo el mundo ignoró, publicando un proyecto constitucional para la federación de Saboya. El caso es que esta organización había tenido modestos resultados en las elecciones locales (un 5-6% de los votos). No era una locura. Pero una cosa es construir un movimiento independentista y otra tirarse a la piscina ante la mirada “contraria” de tu población. Ese plebiscito, tratado de farsa tiene relación con esto otro que cuento aquí: en 1860 Francia se anexiona la Saboya mediante un referéndum un tanto amañado. En su momento protestaron, ya que no representaba la voluntad del pueblo. París reaccionó rápido, enviando 10.000 soldados para instaurar la pax romana. Así funcionan los Estados-nación. Te asimilan y ni preguntan.

¿Qué ocurrirá el 1-O? No lo sé. Es muy probable que a medio plazo Catalunya se independice. Mientras tanto, el Aragón disidente trata de controlar la purria españolista, que ha pasado de banal a proactiva. Puyalón y Purna organizaron el sábado pasado una votación simbólica. La democracia ante todo, la de verdad, la popular. Otros, se esconden, o azuzan clichés del pasado, lean a la intelectualidad labordetiana esgrimiendo un historicismo mal entendido. Aragón no desaparece, permanece. Pero los tambores de guerra, necesitan de otras herramientas para esta vieja colonia, asimilada desde 1707, y a cuya población nunca se le preguntó lo que quería ser. Decapitado Lanuza. Nueva Planta y a correr.

Anuncios