cropped-dscn2700.jpg

Me ha costado mucho escribir sobre este 23 de abril, Día de Aragón. Siempre me ha dado pereza, una fecha tibia, perdida en la primavera. Exceptuando los años de protesta antitrasvase, me he ocupado poco en pensar sobre mi país para su Día de exaltación autonómica. Quizá porque el resto del año, ya estoy con estas refriegas mentales. Así somos algunos.

El caso es que hago bien. Veo a Lambán y casi vomito con su “militancia aragonesista activa”. El discurso de Violeta Barba (Podemos), algo mejor, con ese deseo de controlar el destino, pero muy neutro, casi dirigido a robots. La CHA, bien en Sigena, un poco pobre todo, casi garrulo. Del resto ni hablo. Por eso no suelo gastar el tiempo para el 23 de abril. Dejemos las cosas y a seguir intentando descolonizar. No os hago perder más tiempo.

Anuncios