Calentando motores de cara a la huelga general, uno valora de forma negativa el desánimo de muchas personas hacia la izquierda (que ellos SÓLO identifican con PSOE y grandes sindicatos). Eduardo Haro Tecglen afirmaba que el principal problema de la izquierda es que ha sido desposeida del futuro (ensayo Ser de izquierdas, 2001, pp. 62-63). Tras la caída del comunismo parece que ya no tienen futuro que ofrecer. Ya no hay ni paraíso, ni equilibrios ni esperanza. Eso afecta al trabajador cotidiano. La derecha y el pensamiento único ha legitimado la idea de que el futuro cabe en una agenda, es algo inmediato, obtenido en el mismo día. Este planteamiento es altamente tóxico. Ya que recurre a ese neoliberal fin de la historia y así amenazar con cuestionar el sistema de pensiones, las ayudas, el paro, los despidos baratos… En esas estamos, hay alternativas pero la gente tiene que dejar de ser temerosa y obediente. Como dicen algunas compañeras: PIEDRAS CONTRA SUS TIJERAS.

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