Recuperamos reflexiones clásicas, como las que giran en torno al dios fútbol y su gran orgía, el Mundial de Estados-nación. Podéis recordar sinsabores varios de hace 2 años (Reasimilación: España y la Eurocopa), y así comprobar que las cosas que escuecen, escuecen de verdad. El otro día leí una afirmación bien concluyente, de Mariano Rajoy, venía a decir que la Roja es un elemento de firme cohesión nacional. Que nadie lo dude. Mañana debuta esa selección y todo está orientado para españolizar a las masas, más si cabe: merchandising, fiestas en bares, camisetas por todos los lados. Alguien dirá que todo esto se repite siempre. Pero este año el fervor banal es aplastante, soberbio y contundente. Ahí está, ni mil charlas, ni mil pancartas, ni nada. El deporte manda. Y aquí tenemos que esperar.

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