El viernes pasado el autobús que trasladaba a la selección de fútbol de Togo hacia Angola fue ametrallado nada más cruzar la frontera congo-angoleña. Un atentado reivindicado por las Fuerzas de Liberación del Estado de Cabinda (FLEC-PM). Cabinda era una colonia que Portugal anexionó arbitrariamente a Angola en 1975. Se trata de un territorio-corredor que ha ido reclamando constantemente su independencia. El quid de la cuestión es económico: el 60% de los ingresos por recursos petrolíferos vienen de la “separatista” Cabinda. Sáhara-Marruecos-España. Cabinda-Angola-Portugal. El deporte se tiñe de luto. Pero la visibilización de los conflictos etno-nacionales africanos está ahí.

Más información en Guerras olvidadas: África: Angola-Cabinda, solidaridad.net.

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