Ocurren cosas extrañas y españolizantes en Euskadi. El gobierno socialista ha tendido sus redes para tratar de inyectar fuertes dosis coloniales allá donde pueda. Ahora, el obispado de Donostia lo ocupará un señor que estaba en Palencia y que es antinacionalista (El nuevo obispo de San Sebastián, un antinacionalista, elperiodicodearagon.com, 22.11.09). Una gran estrategia, la feligresía vasca (y vasquista) estará muy contenta. Hace pocos días el gobierno vasco estudiaba solicitar que la Vuelta Ciclista a España vuelva a pasar por allí. O tal vez, que la selección española de fútbol también lo haga. El PNV traga y espera. En verano protestaron por un banderón español que colocó el ejército en el mítico monte Gorbea. Aquí, en menos de un mes tenemos otra vez cita para protestar contra ese banderón que sigue en la zaragozana plaza de Aragón. Nos vemos.

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