La noticia de la semana era el reféréndum en Arenys de Munt, en el que el sí a la separación de Catalunya ha ganado por amplísima mayoría. Leed repercusiones y cosas semejantes por aquí (La independència guanya per majoria absoluta a Arenys de Munt, nationalia.cat). Lo mejor son las reacciones del españolismo, tanto el ciudadano de calle, como el organizado (en partidos, medios de comunicación), restando importancia, cuando ninguneando el proceso y el resultado: un inapelable 96% de los que fueron a votar, optaron por la independencia. Bufonada, el ayuntamiento no puede convocar, disparate. Supongo que jode bastante el resultado. Si hubiera sido al revés, no sé que hubiera pasado, pero supongo que la bufonada se hubiera tornado en carta magna de aviso, en plebiscito del pueblo, para dejar las cosas en su sitio: la cárcel manda, por eso no quieren urnas. Donde haya verjas…

Por Aragón, Purnas nos ha calentado la blogosfera nacional con un par de post reflexivos –Aragón no es España y Aragón no es España (II)-, con el tema de la OPEL, el escaso peso aragonés en las decisiones del Estado, la nula influencia de las opiniones del GA, o la cesión de los edificios de la Expo propiedad del Estado como compensación a la deuda financiera que llevaban arrastrando sucesivos gobiernos centrales. La gente no se entera, pierden el culo, pero Aragón es el último grano del ídem. Una cacota, un sumidero colonial, absolutamente colonizado, incapaz de rebelarse. Estoy por izar la bandera francesa en el Tozal de Guara. Camino de la nada. Vuelve la IDA…, y eso que nací en el 78.