El nacionalismo colonial aguarda en cualquier rincón del país. El miércoles pasado me tumbo en el sofá para disfrutar un rato de una etapa del Tour de France, y haciendo zapping, observo, estupefacto, un debate matutino-hortera en Aragón Tv. El programa se titula “Sin ir más lejos” y hablaban de la resolución judicial en la que se defendía la libertad de expresión de los que pitaron al Rey y al himno durante la pasada final de la Copa del Idem. Nivelazo de contertulios, cacareando, “que yo no lo hubiera hecho”, “falta de educación”, etc, etc. Colofón regional y supletorio de un debate vomitivo. Para más tardar, banalidad de premio Nobel cuando uno de los invitados espetó “que los que pitan al himno ni son españoles ni son nada” (algo así, reproduzco de memoria). Sin ir más lejos, el enemigo en casa, pediéndose en nuestra cara. Y que mal huele.

Anuncios