Caso práctico 1: vaginismo aplicado al aragonés.

Tere: yo he estudiado fabla y me parece estupendo que la gente quiera hacerlo pra aumentar sus conocimientos. Pero no es necesario que regulemos por ley una lengua que ya casi no se habla.

Vía  / Opinión sobre la Ley de Lenguas, El Periódico de Aragón, 04.07.09.

Caso práctico 2: vaginismo aplicado al catalán.

La normalización de mi habla sólo admite la normalización del habla de mi infancia. Ni el aragonés (fabla de Nagore o de la CHA) ni el catalán son mi lengua propia, mi lengua propia es el literano, el pueblo natal donde nací (también es causalidad que los Fueros Aragoneses del 1065 y los documentos de Omnes d’Osca etc. coincidan como casi dos gotas de agua con el chapurreado).

Vía  /  Julián Naval, “Riqueza dialectal”, Diario del Altoaragón, 28.02.09.

Aquí dos casos prácticos. Animo a la gente que se pasa por este blog a que cuelgue y aporte más ejemplos. El vaginismo se va extendiendo.

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