La rebelión de las masas no termina de llegar. El doble rasero de occidente machaca nuestras bien alimentadas conciencias. Mientras la ONU esté en manos de cinco Estados hay muy poco que hacer. Se juzga a Milosevic por terrorista pero Ariel Sharon queda en el limbo de los justos. Chávez o Castro en el eje del mal, mientras multitud de países viven bajo regímenes dictatoriales. Así estamos, como siempre, y luego dirán que la enseñanza es la clave, mucho conocimiento, poca conciencia de cómo funciona el mundo. Aplaudir a los de siempre y “rebelarse” porque pongan un semáforo en mi calle. Mucho G-20 pero a la hora de la verdad…, no hay rebeliones claras. La gente se harta. Es cuestión de tiempo.

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