otegui  Más allá de otras realidades sobre recuento de votos, voto cautivo y voto nulo existe un hecho que por sociológico merece la pena destacar y es un cierto desapego de la izquierda abertzale, de su gente, respecto a ETA. El euskobarómetro (referencia en El País, 11.10.08) recoge la evolución de esta percepción desde 1995 hasta nuestros días. Parámetros como la justificación crítica hacia la banda están en sus mínimos históricos, con un 8% (llegó a estar en un 48% en el 2001). El apoyo total a ETA refleja un 2%, muy lejos del techo de un 20% que se ha ido dando en momentos de tregua (años 1999-2000). El desconcierto en la IA ha subido hasta un 19%, lo que refleja muy bien la falta de una hoja de ruta clara a la que agarrarse. No seré yo quien solucione el conflicto o vislumbre el futuro más inmediato pero está claro que las sucesivas ilegalizaciones han hecho mucho daño. La percepción de “otro independentismo vasco es posible” puede comenzar a plasmarse desde ya, con un PNV en la oposición, un Aralar que ha de dar un paso adelante y no convertirse en el nuevo EA, y una IA sumida en un laberinto complejo y con un final generacional, 20 años no es nada.  

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