Ayer tuve la circunstancial (y elegida) suerte de participar (protestando) en el acto en honor a la bandera colona, que nuestro querido Belloch se ha sacado de la manga por aquello de los Sitios de Zaragoza (ya saben, hace tres siglos que Zara City no se rinde, joujoujou). Toda una provocación, ya no para cualquier anticolonial o independentista (que no querría ver ninguna bandera ejpañola en las calles del país), sino para aragoneses normales y corrientes que sienten un mínimo respeto por nuestra historia y nuestras señas de identidad. Como en una extraña guerra falocéntrica, han instalado el mástil más alto para ensuciar simbólica y visualmente el monumento al Justicia de Aragón, Juan de Lanuza el mozo. La radicalidad de las respuestas viene muchas veces por querer llegar a la raíz de los problemas, un inaguantable conflicto de asimilación nacional en este caso. Los incrédulos, los españolistas, el mundo pasivo, riéndose ante el 0,008% de la población aragonesa (cifra que he leído por algún foro), escudándose en la banalidad de su nacionalismo, en la libertad de no se sabe muy bien qué concepto. Lamentable, triste y ridículo acto, lleno de militares, señores mayores con perritos falderos, algún niño despistado y drogado por los “éxitos” de la Eurocopa. Y poco más. El soberanismo resurge, se visibiliza y adquiere un impacto mediático no previsto. Para que hablar del posible abaratamiento de los despidos cuando el PSOE hace juegos artificiales con su españolidad de pandereta.  

 

 

Info (española):

Independentistas intentan reventar el acto de la bandera en Zaragoza (antena3noticias.com).

Un grupo de independentistas intenta reventar un acto de la bandera española en Zaragoza (libertaddigital.com).

Info (colonial aragonesa):

Grupo de independentistas intenta reventar el acto (elperiodicodearagon.com).

La bandera española se quedará de forma permanente en la plaza de Aragón (elperiodicodearagon.com).

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