Escribía hace unos días Adebán sobre la palabra Aragonesizante. Me da la sensación que a la generación del oasis nos ha llegado a superar, a obsesionar este objetivo. El aragonés ¿nace o se hace? Una actitud ante la vida, un compromiso social, una identificación nacional, una cultura de valores, algunos pensarán que un partido. O una sopa de letras. La verdadera aragonesización empieza por uno mismo. Y es muy importante tenerlo claro, no corren buenos tiempos para la lírica, la épica, la revolución. Cuando algunos asocian la idea de Aragón a la Expo, otros excluyen la aragonesidad de los que parlan catalá, y otros piensan en el poder tal cual (políticos de tercera para un país de ¿primera?). El pueblo es sabio. 301 años después. La necesidad sigue ahí. Aragonesízate. Aragonesízalos.

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