Un cuento cíclico, como los banales que siempre vuelven. Hace un año se sucedía una guerra de banderas.

Pero Ejpaña (versión navarrera) nunca cede: Sanz amenaza con “perseguir” a los impulsores de la ikurriña.

Matarilerilerón Chispón. Y casi el cuento se acaba si no fuera porque en Chaca siguen sin cumplir la ley.

Pero gobierna el PSOE. Este cuento (breve) se ha acabado.

PD: dedicado a aquellos luchadores que una fría noche de 1998 quisieron invertir la suerte del cuento en la ciudad que fue capital del país.

Anuncios