Como somos los aragoneses. Nos ponen un servicio nuevo y en un mes duplicamos las expectativas. Eso ha pasado con la primera línea de Cercanías en la historia del país, la que une Casetas con Miraflores. 38.550 personas en su primer mes de funcionamiento (“Casi 40.000 viajeros se han subido a las Cercanías”, El Periódico de Aragón, 12.07.08). Todo esto a pesar de las incomodidades y los retrasos, la estación de Casetas se encuentra poco accesible, hay obras en toda la línea. Como son las inversiones ejpañolas, siempre tan rácanas y tardías con unos. Otros países del Estado español disfrutan hace tiempo de Cercanías. Aquí se lo piensan, siempre con el rollo de la demanda, un criterio muy igualitario y socialista, ¿verdad señor Morlán? Lo cotidiano para unos, es un milagro en este país. Como tantas otras cosas: la línea del Canfranc, Ley de Lenguas, políticas ecocidas, carreteras comarcales impracticables…

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