El Estado francés sí que sabe, ahora su parlamento y senado están inmersos en una polémica con las llamadas “lenguas regionales” (El Periódico de Aragón, 09.07.08). Hay propuestas de reconocerlas en el artículo 1 de la constitución francesa, pero el jacobinismo se alarma ante este ataque a la “unidad nacional”, hundiendo al corso, el bretón, el catalán o el euskera, al título XII de la carta magna (artículo 75). Ayer escribíamos sobre el genocidio en Aragón pero los del hexágono se las gastan mejor. Christine Albanel, ministra de cultura, ya dejó bien clarito que pase lo que pase Francia no ratificara la Carta Europea de las Lenguas Regionales y minoritarias… ¡para lo que sirve! ¿Verdad Marcelí?

 

Más cosetas en: lo Païs d’en Jacme.

 

Anuncios