tibet.jpg 

El Tibel llora sangre y dolor por la opresión del Estado chino. El mismo que sólo reconoce 19 muertos en las protestas desde el pasado 14 de marzo. El gobierno tibetano en el exilio (ciudad india de Dharamsala) informa de 140 tibetanos muertos. Todo un dilema internacional que nos muestra, una vez más, como se las gasta la tiranía de los Estados-nación (más allá de la filosofía que los dirige: sea comunista, liberal, fascista o bananera). Otro desgraciado juego de espejos. Y una llama (que no la olímpica), prendida por pretender conmemorar, ¡pobres tibetanos! el 49 aniversario de la insurrección contra los comunistas chinos, con 10.000 muertos y 100.000 exiliados, entre ellos el Dalai Lama. El aparato mediático-represor del Estado centralista chino alimenta el odio y la venganza: “aplastar la conspiración”, “intenciones malvadas de los independentistas”, “quieren separar el Tibet de la madre patria”, “hipócritas por ofrecer un falso diálogo”, etc. Ayer mismo hubo protestas de activistas en el acto inaugural de encendido de la llama olímpica (en Olimpia, Grecia), los retiraron porque molestaban mucho, perjudicaban la paz social y la cocacolización de China. Y lo que no llegamos a ver. A mirar para otro lado (http://www.2008-freetibet.org/).

            Etno-centrismo para todas. Ahora en China, antes en México, Yugoslavia, Francia, Turquia, Ejpaña o Rusia. Por donde quiera que vayas. Todos los Estados-nación son bastiones etnicos, que han impuesto su ley a base de sangre, guerras, olvidos, manipulaciones, vulneraciones, imposiciones y dominaciones de unos colectivos sobre otros (se llamen Aragón, Córcega, Occitania, Laponia, Kurdistán, Taiwan o Tibet). China sufre un impasse emocional, reconocible en Europa occidental desde hace tiempo: con la disolución de los tres elementos clave (población, territorio y soberanía) para la coerción estato-nacional. Aunque lo primero será reconocer el conflicto: y esto puede empezar por llamar a las cosas por su nombre y que no te apalizen por mostrar la bandera tibetana en suelo ¿chino?