pegallo-12.jpg  Puyalón ya no es CHA (así se decidió en asamblea este pasado 20 de enero). Sólo quedará, el espíritu, su filosofía o esa rasmia que intentaremos trasladar los que nos quedamos en este Titanic llamado Chunta Aragonesista. El cierre del ciclo era lógico, normal y racional. A pesar de que los escenarios postasamblearios pudieran hacer pensar otra cosa. Como el canto del ave fénix, la ponencia alternativa que Puyalón presentaba en la asambleya obtenía un 26% de apoyos. El desencanto por todo y por todos.

Queda lejano aquel 4 de diciembre de 1999 en Monzón cuando se firmaron las bases fundacionales: generando una plataforma interna con perspectiva soberanista y socialista, que combinase política reivindicativa institucional con acciones de desobediencia transgresora. El Supremo Fuster siempre alardeaba de presidir el único partido (sic) que tenía reconocida estatutariamente la posibilidad de organizar corrientes de opinión. Puyalón creció muy deprisa, sobre todo en Zaragoza, se puede decir que subió como la espuma. La falta de cohesión del militante medio de Cha permitía cierta dialéctica con quien planteaba una clara alternativa al oficialismo y su tibieza aragonesista. Hay que valorar el contexto, antes de 2003, ese climax político-institucional de Cha. Puyalón crecía y eso no se podía permitir. Había que poner freno a tanta tropelía independentista. Sobre 150 miembros llegó a tener, y dos consellers en la ejecutiva de Cha. Colaboración (des)interesada. Incluso balones de oxígeno en algunas sesiones de Comité Nazional, era Puyalón quien presentaba iniciativas o posicionamientos que el aparatik Por otro lado el oficialismo iba jugando con sus sucias herramientas: intoxicación sobre los propósitos de Puyalón, no permitirle un espacio en la web de Cha, ahogar su crecimiento por los ligallos del país. Manporreros tiene el sistema. Hasta un 30% de los delegados de Zaragón en la VI Asambleya eran de Puyalón.

Las cosas se complicaron. La expulsión de Chobenalla (noviembre de 2004), la expulsión de Rafel Fleta (2006), uno de los epicentros ideológico-afectivos de Puyalón. El Bernalismo se volvió Pensamiento Único y sus purgas e intoxicaciones se hicieron más y más evidentes: “quieren reventar el partido”, “mucho criticar, poco trabajar”, “Chobenalla está en sus manos”. Astucias capitalistas en un partido de izquierdas. Quien no produce, a la calle (argumento central de la patronal: en este caso de F&B).  Todo esto, fue agotando y quemando a todos y cada uno de los miembros de Puyalón. Morir por inercia. Agotamiento. Construir y destruir. Algunos brindarán con cava ante esta decisión, pero a día de hoy Cha pierde una parte más de su cemento ideológico e identitario. Más cerca de España. La PPSOE sonríe.

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