José Antonio Labordeta se retira de la escena política. Tan carismático como heterodoxo. Profesor de Historia, cantautor (o El Cantautor por excelencia), escritor. 72 años le contemplan. Y una variada trayectoria socio-política. Del PSA a CHA. Hito de la Izquierda Depresiva Aragonesa. Ha dejado momentos increíbles en el Congreso de los españoles, con su ya célebre “A la mierda”. Sencillo, adusto, fiel a sus principios. Quizá tuvo un problema: su visión española de Aragón. Herencia fiel de su época. Su constante aberración hacia el independentismo (“separatismo” saldría de su boca) ha dilapidado en cierta manera su prestigio entre las generaciones más jóvenes (los nacidos a partir de 1977). En todo caso, os extracto tres respuestas concretas en una entrevista que le hicieron hace unos meses en El Periódico de Aragón (en “Cuadernos del Domingo, 01.04.07).

¿Sigue vivo el franquismo?  el franquismo es un fenómeno raro; una ideología simple y pauperrima. Lo que sí hay es la ultraderecha, que busca símbolos franquistas porque no tienen otra cosa. Al mismo tiempo, fueron 40 años de administración franquista, y eso tuvo mucha fuerza en algunas ciudades. 

¿Cómo imagina España dentro de 20 años?  Yo la veo federal. Es que eso de la España unida es un invento francés que trajo Felipe V a modo de su abuelo, Luis XIV. España era federal; el rey de la casa de Austria, Felipe II, se tiraba temporadas en Monzón pasando frío porque las cortes aragonesas no se ponían de acuerdo con los presupuestos que tenían que darle. Vino Felipe V con el modelo francés y nos robó la tradición. Ahora se descubre que los Reyes Católicos no inventaron la unidad de España, ya que, cuando murió Isabel, Fernando quería ir por otro lado. Los borbones intentaron que esa tradición federalista desapareciera, pero yo creo que volverá. Yo soy  pimargalliano. 

En muchos sitios no puede dar cuatro pasos por la calle sin ser felicitado. ¿Le pasa igual en Madrid? Allí he vivido reacciones negativas, aunque minoritarias. Eso sí, la simpatía que siento en Barcelona, en el País Vasco y en cualquier otro lugar es muy superior a Madrid. Allí ves gente que te mira con cierto resentimiento. El madrileño está sometido a mucha presión. El otro día me fijé que las portadas de todos los diarios de Madrid daban temas de violecia y las de Cataluña, temas sociales.

 

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