Dios los cría y ellos se juntan. A finales de septiembre Rosa Díez -ex-PSOE y adalid de las libertades “españolas” en Euskal Herria- presentaba en Madrid la Unión, Progreso y Democracia (UPD). Casi como una UCD pero del siglo XXI. Según ella, “fuerza necesaria y urgente”, que defiende el “orden constitucional” (Diario del Altoaragón, 30.09.07). Con apoyos como Fernando Savater, Mario Vargas Llosa o el excéntrico Albert Boadella -sí, el que presenta libros en barquitos fuera de la “terra” catalana-. Un poco lo de siempre: reformar la ley electoral para reducir el pluralismo, reforma constitucional para usurpar competencias a las Comunidades Autónomas y españolización de las masas.

A lo que vamos, esta semana ha salido una interesante noticia (El Periódico de Aragón, 25.10.07), ya que parece ser que el partido de los Ciudadanos Unidos de Aragón (pCua) ha iniciado conversaciones con UPD para ir en coalición en las próximas elecciones estatales. El pCua obtuvo un 0,44% de los votos emitidos en las municipales de mayo, o tres concejales en un pueblo de la comarca de Gúdar. Irrupción volcánica en el panorama nacional. Quieren 10 diputados y tienen 61 militantes. El mundo es de los valientes. Pero siempre se trabaja por la base, que se lo digan a la CHA. Esperemos. Sopa de españoles.

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