Archivos por Etiqueta: nacionalismo banal

Muy bueno el post de hace unos días en Desde Banarus, comentando la ley del embudo y el cruce de declaraciones entre el presi del Barça y el de la región cántabra (Revilla). Y como los medios generan su opinión y marcan los límites de lo bueno y lo malo. El “radical” Joan Laporta es independentista, con cuernos y malo maloso. El que conozca a Laporta sabe lo que piensa desde hace años. En cambio enfundar la camiseta del Sevilla F.C. con los colores de Ejpaña, eso es lo natural, porque, claro, “todos somos ejem”. Pues no es así. E insistimos en “no me siento español ¿y qué?”. Pero la banalidad de los nacionalismo centrales ejerce de probeta, de ciencia exacta, en la que todo lo no-estatal, es digno de diván, cárcel, ilegalización o radicalismo de serie B. Así son. Pero para eso estamos. En los blogs, en la calle o en la tertulia del sábado. Por eso, agradezco a Laporta su sinceridad, ya que quien avisa no es traidor.

Post Data: genial foto del “apolítico” presidente del Real Madrid junto a José María Aznar el sábado pasado. Las matan callando.

Empatizo con el blogger Al este del Moncayo por su post-anécdota “Identidades nacionales divergentes”, y también por extractos como este…

Yo me puedo sentir lo que me dé la gana, nadie me puede imponer mi identidad por Ley. Obligarme a sentirme español es igual que la obligación Franquista de una identidad sexual hetero o la obligación de una identidad religiosa cristiana. Estamos hablando de identidades. Y cada uno desarrolla su propia identidad en muchos ámbitos. Y, precisamente, en la diversidad de las identidades de todas y todos es donde radica la riqueza cultural, la pluralidad y la madurez de una sociedad. Ese fue el argumento central que mantuve en toda la conversación.

Todo independentista, soberanista, no-español de la vida, o periférico de pro, tiene que sufrir de forma más o menos frecuente la opinión inquisitorial de los españoles, sanos y ufanos, amigos nuestros, padres, madres, hermanas, novias y novios, compañeros de copas o de trabajo. “Es lo que pone en tu DNI”. Te jodes y punto. Le tocó a nuestro compañero de fatigas pero la banalidad de ellos nos tiene que hacer más fuertes. Hay que responder con inocente naturalidad: no me siento español ¿y qué?

El nacionalismo colonial aguarda en cualquier rincón del país. El miércoles pasado me tumbo en el sofá para disfrutar un rato de una etapa del Tour de France, y haciendo zapping, observo, estupefacto, un debate matutino-hortera en Aragón Tv. El programa se titula “Sin ir más lejos” y hablaban de la resolución judicial en la que se defendía la libertad de expresión de los que pitaron al Rey y al himno durante la pasada final de la Copa del Idem. Nivelazo de contertulios, cacareando, “que yo no lo hubiera hecho”, “falta de educación”, etc, etc. Colofón regional y supletorio de un debate vomitivo. Para más tardar, banalidad de premio Nobel cuando uno de los invitados espetó “que los que pitan al himno ni son españoles ni son nada” (algo así, reproduzco de memoria). Sin ir más lejos, el enemigo en casa, pediéndose en nuestra cara. Y que mal huele.

Retrocedamos unos meses en el tiempo, al cálido mes de agosto. Dicen que los blogs son bitácoras actuales, que caducan los posts con mucha rapidez. Aragonando se resiste a pensar que la memoria hay que olvidarla lo antes posible. Por eso viajamos a Uesca, día grande, las fiestas de San Lorién, jolgorio, colorido, alegría y el nacionalismo banal español aprovecha para clavar su pica identitaria y así reforzar la asimilación:

 

Los más jóvenes exhibían ante las miradas divertidas de niños y mayores sus rotas camisetas rojas, y recuperaban entre sus cantos títulos inmortales como el Viva España de Manolo Escobar.

Vía  /  “Huesca estalla”, El Periódico de Aragón, 10.08.08

Olimpiakoscosti escribió

Iñigol, no hay ningún problema con la independencia, el problema lo tenéis vosotros. El País Vasco es territorio español y siempre lo será y el que quiera independecia que se vaya fuera del país. Como ya te dije el problema lo tenéis vosotros que queréis algo que jamás se os concederá.

Vía  /  Los jugadores vascos no irán con su selección si no se llama Euskal Herria.

 

Así son ellos. Tercos como una mula. Aprovechando cualquier resorte o polémica. Y avisando que el monopolio banal es de ellos. Del tema sobre cómo ha de llamarse el combinado nacional vasco no entraré. Soberana estupidez: y en las noticias de Antena 3 abriendo su informativo con la bicha esta y asociando el término Euskal Herria a ETA (como lo usan…). Les gusta más el neomoderno y aranista Euzkadi. Y si ETA usa el concepto violencia de género en sus discursos, ¿qué haran los banales?

Vía: http://alcaine.wordpress.com/2008/09/22/pablito-yo-se-claramente-que-no-soy-del-pp/

  

Los jóvenes idolatramos a mártires como Miguel Ángel Blanco, no a asesinos como el Che. Pablo Casado, presi de Nuevas Generaciones.

 

Vía: http://zaragozaciudad.net/expo/

 

Yo no soy nacionalista y el Partido Popular nunca será nacionalista ni caminará por sus sendas como hacen otros. Mariano Rajoy.

Ayer tuve la circunstancial (y elegida) suerte de participar (protestando) en el acto en honor a la bandera colona, que nuestro querido Belloch se ha sacado de la manga por aquello de los Sitios de Zaragoza (ya saben, hace tres siglos que Zara City no se rinde, joujoujou). Toda una provocación, ya no para cualquier anticolonial o independentista (que no querría ver ninguna bandera ejpañola en las calles del país), sino para aragoneses normales y corrientes que sienten un mínimo respeto por nuestra historia y nuestras señas de identidad. Como en una extraña guerra falocéntrica, han instalado el mástil más alto para ensuciar simbólica y visualmente el monumento al Justicia de Aragón, Juan de Lanuza el mozo. La radicalidad de las respuestas viene muchas veces por querer llegar a la raíz de los problemas, un inaguantable conflicto de asimilación nacional en este caso. Los incrédulos, los españolistas, el mundo pasivo, riéndose ante el 0,008% de la población aragonesa (cifra que he leído por algún foro), escudándose en la banalidad de su nacionalismo, en la libertad de no se sabe muy bien qué concepto. Lamentable, triste y ridículo acto, lleno de militares, señores mayores con perritos falderos, algún niño despistado y drogado por los “éxitos” de la Eurocopa. Y poco más. El soberanismo resurge, se visibiliza y adquiere un impacto mediático no previsto. Para que hablar del posible abaratamiento de los despidos cuando el PSOE hace juegos artificiales con su españolidad de pandereta.  

 

 

Info (española):

Independentistas intentan reventar el acto de la bandera en Zaragoza (antena3noticias.com).

Un grupo de independentistas intenta reventar un acto de la bandera española en Zaragoza (libertaddigital.com).

Info (colonial aragonesa):

Grupo de independentistas intenta reventar el acto (elperiodicodearagon.com).

La bandera española se quedará de forma permanente en la plaza de Aragón (elperiodicodearagon.com).

La verdad es que suelo leer de refilón las noticias relacionadas con la Expo, repetitivas, con mucho autobombo, fotos con cartelitos del “turista ¿8 milllones?” ─esto es bromita, jajaja─. En fin. Pero el sábado 6 (fuente: El Periódico de la Expo), me hizo gracia una frase del artista italiano Renzo Arbore. “Es dífícil ser patriota italiano hoy”. Sí, es verdad, un Estado reconocido y reconocible en todo el mundo, con su cultura, historia, hitos y mitos es invisible. Es un patriotismo difícil el suyo. Que pregunten a sardos, tiroleses, occitanos u aostanos (ejemplos tengo, para mí no quiero). El nacionalismo banal tiene estas cosas, sea español o italiano, que en el momento que le sale un granito, al médico llorando. Y nosotras, con la rabia encima.

PD: felicitats als catalans per la Diada. El Joze Montilla va regalando declaraciones perlitas:

(…) El PSC no aceptará la imposición de un mal acuerdo e insistió en que el compromiso de su partido con Cataluña (sic) está por encima del compromiso con el proyecto socialista español (El Periódico de Aragón, 06.09.08).

¿Le sentará mal la nocilla? ¿aprenderá Marcelí la lección? ¿seguirán los partidos aragoneses tan pervertidamente constitucionalistas? ¿porqué la Expo es un espacio tan banalmente patriótico? Refrán japonés: A UN PAÍS DERROTADO LE PUEDE PASAR CUALQUIER COSA.

En la portada de Heraldo del pasado 6 de agosto había una noticia abajo del todo que me llamó la atención por su banal sutileza. Rezaba así:

El Salud opta por una empresa catalana para el transporte sanitario en Huesca

Sutil el que sea “catalana”. La actual concesionaria, Ambulancias Pirineos, no está de acuerdo con los criterios de contratación. Si fuera una empresa extremeña ¿lo hubieran puesto? Como dice un amigo, gota a gota se hace el agujero en la roca. El españolismo mediáticamente regionalizante prepara sus pequeñas dosis diarias de catalanofobia a los lectores de su periódico. El agua de la Expo es catalana, ahora las ambulancias, quieren imponernos el catalán. Tonto, tonto, mierda, mierda. Los ejpañoles, digo.

Llevamos un verano de curiosas anecdotillas, pero es lo que hay con la insufrible banalidad de los españoles. Aragonando informa. Tres colegas nacionalistas y un compañero en un bar de (H)Uesca en vísperas de fiestas laurentinas. Pacharán en mano, apurando el último trago. Tres tipos a escasos metros de nosotros, cantando jolgoriosamente, en principio parecían los típicos zaragozanos aficionados al fútbol (Todos a una, puta Osasuna), pero rápidamente pasaron al Yo soy español… La verdad es que nos encendió la banal provocación y procedimos a nuestro irrenunciable Independenzia! Se marchaban del bar, la sonrisa y entraron como vaquillas, primero extrañados de nuestra condición de aragoneses y luego ejerciendo de auténticos “psiquiatas” ya que “esto del nacionalismo se cura viajando un poco”. Ellos habrán viajado algo pero de historia de “su región” justicos iban: ni distinguir entre Corona y Reino de Aragón, oiga. Así de patético. Da igual, como han ganado la Eurocopa tenemos que aguantar de todo. Es que los aprendices de abertzales somos muy quisquillosos.