
Se va desgranando lo que algún compañero de lucha (y reflexiones) llama etapa post-aragonesista. Y no es ninguna tontería esto que dice, nada de obsesión por nominalizar el presente y así hacernos los guays de la blogosfera y demás farándulas cibernautas. El reciente y confirmado hundimiento de CHA abre (y cierra) un ciclo que ya viene fraguándose el solito. Otros modos de producción necesita esto que podemos llamar así en ambiguo, NACIONALISMO ARAGONÉS; y digo ambiguo porque el otrora término “aragonesismo” ya ha quedado superado. Labordeta se enterró con la bicha. Aragonesismo como sentimiento pero no como planteamiento ideólogico-organizativo.
Un cruce de caminos, con demasiadas señales. Dentro de poco cerrarán el local social Dispierta Fierro, todo un mito de la noche nacionalista zaragozana. ¿Ahora qué? Muchos agujeros que tapar y bastantes más expectativas por cubrir. Con un independentismo que necesita organización. Otros apelarán a la unidad patriota. Identidad y soberanía. Lucha de clases. Comarcas, provincias o regiones. Euskal Herria o Catalunya como espejos, ¿tal vez Occitania? El Bloque Independentista de Cuchas, ¿plataforma electoral o asamblea de acciones e iniciativas? Con la CHA sin refundarse, camino del eco-socialismo o del autonomismo descafeinado. Sin fuerzas para levantarnos y volver a empezar.
Esta entrada fue publicada el Marzo 23, 2008 a las 13:25 y archivada bajo CHA, País, análisis político, chobenalla, eco-aragonesismo, independencia con etiquetas BIC, crisis CHA, nacionalismo aragonés, post aragonesismo, unidad. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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